
En mi silencio te recuerdo cada día más, sin ti el vacío es más grande.
Sin tú saberlo eres mi aurora luminosa en mi oscuridad, mi perfecta melodía.
Rapto tu alma a tu cuerpo pará tenerte albergado en mi pecho y llevarte siempre a mi lado, más mi corazón se acelera y late solitario extrañándote, siempre piensa en ti y maldice la distancia. Cerremos los ojos juntos seamos uno, solo un momento. Siento tus húmedos labios que recorren todo mi cuerpo, e insaciables van entrando en mi alma sigilosamente tus amantes maniobras, yo las dejo…
Quedémonos en ese instante dónde los dos nos encontremos, en ese momento sublime donde podrás sentir mi piel cálida, que es sólo tuya y te espera. Dejemos todo surgir, que sea el placer el que nos devore mientras nuestros ojos se apagan.
Estas desnudo frente a mí, y en una suavidad inmensa sientes mis dedos como pasean por tu cuerpo, acaricio tu cara y te miran mis ojos, con esa mirada de un cielo azul inmenso por la que tú te ves muriendo, y yo... Yo tiemblo en tu cuerpo.
Tu respiración vuela dentro de mi, desgastemos nuestros labios, saciemos el deseo, ahógame en tus besos…
Siente el fuego de mi alma que arde fundida en pasión y quiere recuperar el tiempo perdido, escucha mi voz suave que en un susurro al oído te dice que por fin estamos juntos, y un sin fin de veces te suspira, Te Quiero... Shsss… No hables cariño, no digas nada mi cielo, déjame que descanse mi cabeza sobre tu pecho y juegue con tu pelo negro, abrázame fuerte rodea con tus brazos todo mi cuerpo, escribamos juntos sobre la misma almohada nuestros más bellos versos de amor.
“La distancia y el tiempo no saben la falta que le haces a mi corazón”
DERAY










